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Las primeras revistas de publicidad: Advertising Display, the fashion journal of advertising

En esta ocasión, el pulso diario de la profesión publicitaria viene de la mano de otro de sus notarios, Advertising Display, que con una periodicidad mensual, comienza a publicarse en Inglaterra a principios del siglo XX.

Este ejemplar, por ejemplo, es el correspondiente a septiembre de 1927. Con articulistas como Cappiello, máximo representante del Art Decó junto a Cassandre o Carlu, la publicación deja entrever la corriente conceptual y estética de la publicidad europea frente a una racionalidad que se encontraba al otro lado del océano, donde revistas como Printers' Ink se hacían eco del proceso de tecnificación que estaba desarrollándose en la publicidad americana. Con artículos que tratan asuntos como el escaparatismo o el uso tipográfico, cabe destacar entre sus páginas un anuncio de Crawford, que años después se uniría a Mather para formar la agencia de publicidad donde daría sus primeros pasos David Ogilvy.

Por cierto, también cuenta con una sección -muy común en otras revistas de la época-, en la que se juzga la "calidad" de una selección de anuncios recogidas en la prensa del momento.

(artículo escrito por Sergio Rodríguez, autor de lahistoriadelapublicidad.com, y publicado en El Publicista, en noviembre de 2014).

Advertising Display

 


 

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Fecha: 21/11/14 || Añadir Comentario || Comentarios
Sello-reclamo de la 11ª convención anual de la Associated Advertising Clubs of the World, celebrada en Chicago en 1915


 

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Fecha: 14/11/14 || Añadir Comentario || Comentarios
ONCE y la Navidad de 1995

Fue hace casi 20 años. La publicidad española aún seguía saboreando los años más gloriosos de su historia. El calvo de la Lotería de Navidad aún no había hecho acto de presencia y la ONCE venía haciendo grandes campañas para esta fecha tan señalada. Incluso las burbujas de Freixenet aún mantenías una expectación que poco a poco irían perdiendo.

Este anuncio recoje un momento especial de la historia del hombre. La guerra en los Balcanes era noticia diaria y aún se tenía fresca la primera Guerra del Golfo. La PAZ era una mercancia -en un mundo cada vez más materialista- difícil de encontrar. La ONCE tomo el pulso a todo esto y nos vino a lanzar un mensaje de esperanza.


 

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Fecha: 13/11/14 || Añadir Comentario || Comentarios
Hoy me he acordado de Santiago Borrás

Estaba leyendo el último libro de mi amigo Luis Bassat (La Creatividad), que me estaba produciendo una sensación de dejà vu, porque a Luis le pasa como a muchos escritores, que siempre escriben el mismo libro aunque desde distintas perspectivas que hacen que su mensaje te vaya calando como gota malaya. En mi caso me ha ido calando a lo largo de más de 30 años de disfrutar juntos de nuestra profesión y amistad.

Pues, como decía, leyendo su libro me encontré con que hablaba de una campaña que hicimos para un banco y que protagonizaron los Harlem Globetrotters.

No os cuento aquí los pormenores de cómo la creó, para no reventarle lo que él explica en su libro. Pero diré que a mi me tocó producir esa campaña como tantas otras, y eso me ha hecho recordar a Santiago Borrás que fue el director del spot y de quien hace mucho tiempo que perdí la pista.

He buscado a Santiago por redes sociales y buscadores y no lo he encontrado. Mi amigo Sergio Rodríguez (la memoria documental de la Publicidad) me ha ayudado a saber que Santiago falleció hace unos años. Y hoy he querido recordarle y homenajearle.

Santiago era un tipo grande, gordo, y como corresponde al estereotipo, bonachón, simpático y sobre todo muy cariñoso. Era muy fácil trabajar con él porque no solía exhibir los tics del genio que otros realizadores gustan de sacar a pasear de vez en cuando.

A veces hacía cosas graciosas. Por ejemplo, un día llegó al estudio en un deportivo rojo bajito. No era un Ferrari, pero...de ese tipo. Yo estaba fuera fumándome un pitillo (en esa época yo fumaba con auténtica desesperación), y al verme, abrió la puerta del coche y me llamó.

- Jesús, ayúdame a salir del coche que yo solo no puedo. El volumen de su cuerpo, el exiguo tamaño del coche y la altura del suelo a la que se encontraba el asiento, le hacían muy difícil salir.
- Pero Santiago, ¿como se te ha ocurrido meterte ahí dentro?.
- Le dije a mi mujer que quería ser su hombre objeto y me ha regalado esta maravilla.

Otro día me explicaba que si ibas andando por Los Angeles te convertías automáticamente en sospechoso y te podían detener, porque la poli se acercó a él a preguntarle por que iba andando en lugar de ir en coche. Y cosas así.

La anécdota con los Globetrotters era que no resultaba fácil controlar a aquella pandilla durante el rodaje. Se pasaban las horas haciendo el ganso y diciendo tonterías. Y uno de ellos cada vez que se dirigía a Santiago le decía:

-Hey Fat

Santiago se ponía de los nervios, y me decía: Yo ya sé que soy gordo, pero no soporto que este tipo sea tan maleducado. La próxima vez que me lo diga le voy a llamar "Nigger".

Yo me temía que se iba a liar una buena si seguíamos por ese camino, y le pedí paciencia de lo cual Santiago andaba sobrado y finalmente me dijo que se iba a contener por mí, pero que si el sujeto en cuestión seguía llamándole gordo a lo mejor enviaba el rodaje a la porra.

No resultó fácil explicarle al jugador que eso ofendía a Santiago, cuando él entendía que llamarle gordo a un gordo no es ningún insulto y que en NY es la cosa más normal del mundo. Yo le expliqué lo fácil que resultaba pronunciar Santiago en inglés a lo que el hombre accedió, quizá por ver mi cara de desesperación.

Y la segunda anécdota la titularía "El día que fuimos al rodaje sin película".

Rodábamos con Santiago un spot para un producto de Netol que se aplicaba sobre la mancha antes de meter la prenda a la lavadora y salía como el jaspe.

Nosotros sabíamos que lo que mejor funcionaba en esa época era la comparación entre una prenda (una camisa en este caso) con el producto y otra sin él. Pero Luis quería hacer algo creativo y que fuese no solo insólito sino también un gran espectáculo. Y la idea consistió en reproducir esa escena tantas veces vista en publicidad pero haciendo que la lavadora fuese una piscina cubierta de espuma de jabón y las camisas estuviesen en el cuerpo de dos saltadores de trampolín que se tiraban desde 6 metros de altura.

La primera vez que se tiraron para probar el salto, uno de ellos me dijo:

-Vaya leche que me he dado. Como la piscina está llena de espuma, no veo el agua y no calculo bien el momento del impacto del cuerpo.

Aquellos dos saltadores se dieron unos cuantos porrazos hasta que consiguieron saltar sin "efectos secundarios".

Al salir del agua una señora miraba las dos camisas y decía:

-Esta (la que usó el producto) está perfecta, pero esta otra tiene que seguir lavándose; y empujaba al saltador a la piscina.

Por cierto, la modelo era una amiga de Santiago que pintaba cuadros y bastante bien.

Al día siguiente íbamos a rodar unas tomas subacuáticas en las que los dos tipos daban vueltas en el agua imitando el movimiento del tambor de la lavadora, y para ello venía de Alicante un equipo de filmación submarina.

Y aquí ocurrió lo inesperado. Teníamos todo preparado. La piscina cubierta de espuma, los dos nadadores con sus camisas, hacía sol como el día anterior. Todo perfecto.

Y Santiago dijo: "Vamos a rodar". El de la cámara submarina pidió "El chasis", que para los no habituados a los rodajes en 35 mm, es como se llamaba la caja que contenía el negativo de la película para filmar. Y yo me horroricé al escuchar:

-Pero, ¿no lo traías tú?
-No, habíamos quedado en que lo traías tú
-Y ¿dónde está?
-En Alicante

Cosas que pasan hasta en las mejores familias.

Vaya desde aquí mi recuerdo emocionado con gran cariño al amigo Santiago Borrás.

Por Jesús Muñoz, http://elmundoseramejortelojuro.blogspot.com.es


 

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Fecha: 11/11/14 || Añadir Comentario || Comentarios
Aprendiendo publicidad, en 1937, en la Cleveland Advertising School

Cleveland Advertising School

 

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Fecha: 02/11/14 || Añadir Comentario || Comentarios
El Tipo de la Imprenta patrocina el Centro de Documentación Publicitaria

Estamos tan encantados que El Tipo de la Imprenta patrocine el Centro de Documentación Publicitaria, que hasta hemos hecho un anuncio. Gracias a ellos, piezas históricas de la publicidad como estos anuncios de 1682, se conservan aquí para el disfrute de todo el mundo.



Puedes ver AQUÍ el resto de anuncios que hemos realizado para nuestros patrocinadores hasta el momento.

 

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Fecha: 02/11/14 || Añadir Comentario || Comentarios







 

 

 

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