


Desde 1970 hasta hoy he escrito cientos de artículos sobre publicidad, que se han venido publicando en los medios del sector, en los económicos y en otros de carácter general. En 1995 agrupé los de la primera etapa en un libro titulado “NOTAS AL MARGEN (Reflexiones de un publicitario)”. Más tarde, en 2004, completé un segundo libro, “APUNTES PARA UN CAMBIO DE SIGLO PUBLICITARIO”, con los artículos publicados desde 1995 hasta esa fecha.
Con esos libros he querido dejar testimonio de mi paso por la actividad publicitaria, y de alguna manera en ellos está escrita parte de la historia de nuestra profesión. No sé si en el futuro habrá un nuevo libro con los artículos que estoy escribiendo ahora, pero de momento esta página me brinda la oportunidad de irlos guardando en este Fondo de Armario, que puede ser una reserva para un futuro libro, pero que en cualquier caso es ya un lugar seguro para tenerlos a mano.
Doy la bienvenido a todos los posibles lectores y les invito a compartir conmigo mis experiencias, en la seguridad de que, tanto ellos con su interés como yo con mi modesta aportación, estamos contribuyendo al fortalecimiento de nuestra apasionante profesión.
NOTA IMPORTANTE: Puedes adquirir algunos de estos libros en formato pdf en la sección de Ebooks de la Tienda on line de La historia de la publicidad (www.lahistoriadelapublicidad.net).
Agustín Medina.
info@agustinmedina.com
www.agustinmedina.com
http://ideasparatenerideas.wordpress.com
| EL DÍA QUE MURIERON LAS MARCAS | ||
|
Algunos pioneros del low cost, herederos directos de las marcas blancas, invadieron en los primeros años de la década de los noventa el sector del tabaco en los Estados Unidos. Nuevas marcas de cigarrillos baratos inundaban los puntos de venta y amenazaban el market share de las marcas tradicionales. Philips Morris, productora de Marlboro, la marca líder del sector, se estaba poniendo muy nerviosa. Su buque insignia estaba siendo torpedeado sin piedad en plena línea de flotación. Sus ventas se veían afectadas negativamente por aquellos intrusos sin imagen, que esgrimían como única bandera su bajo precio. Todavía no era dramática la situación, apenas unas décimas de punto de participación perdidas, pero los ejecutivos de la compañía temblaban ante la perspectiva de que aquello sólo fuese el primer síntoma de una catástrofe. Nunca antes había ocurrido nada parecido y nadie sabía hasta dónde podían llegar aquellos advenedizos. Ellos no tenían costes de publicidad, no estaban interesados en crear una marca ni una imagen a largo plazo, y eso les permitía rebajar el precio sin deteriorar su imagen y manteniendo sus márgenes de beneficio. Además, en un producto como el tabaco, donde el consumidor no puede percibir claras las diferencias entre los competidores, esa rebaja de precio podía resultar mortífera. |
||
| Fecha: 23/06/08 || « Volver al Blog | ||