Facebook mejora sus resultados financieros y publicitarios »

Creatividad, estrategia… y gestión económica »

Vía Catalana, Caprabo y Banc Sabadell, campañas ganadoras de la primera edición de los Premis Impacte »


  Paperboy patrocinado por:






  lahistoriadelapublicidad.com colabora con:




LA ESTRELLA


Desde que en 1887, José Gómez Tejedor funda Cafés La Estrella en Badajoz, la marca no ha dejado de crecer, presentándose hoy día, bajo el paraguas de Nestlé, como la mayor empresa de España de torrefacción y distribución de estos productos, contando también con otras referencias como Brasilia (fundada en Reus en 1960), Santa Cristina, Café 154, Medalla de Oro, Cubalux, 3JP y Castel (fundada en Málaga en 1875).


El 21 de diciembre de 1901, a La Estrella se le otorga la patente en España del café torrefacto. Previamente, el fundador se informa que en Cuba los mineros envuelven los granos de café con azúcar para su mejor conservación, técnica que desarrolla y registra posteriormente. Por entonces, la mayor dificultad de la industria cafetera es conservar íntegro el aroma después del tueste, por ello se tiene que tostar el café en los propios lugares de consumo, con todo el deterioro de calidad que suponen las elementales técnicas de envasado de la época. Gracias a la invención de José Gómez Tejedor para fijar el aroma en el tueste, el consumo del café no volverá a ser el mismo.

La calidad de Cafés La Estrella comienza a obtener diversos reconocimientos, como los recibidos en 1903 en París (Medalla de Oro en la Exposición Universal), Gand y Marsella, o en 1907 en Madrid. También recibe en enero de 1917 por parte del gobierno de Venezuela, la Gran Cruz del Libertador Simón Bolívar por su oficio en la selección del grano.

La notoriedad que toma la marca en el tueste del café, es un hecho en el país y gran parte de Europa, convirtiéndose en el principal especialista.

En 1907, Cafés La Estrella innova no solo en lo que se refiere al café, también con su publicidad. José Gómez-Tejedor inventa un curioso formato publicitario: el billete-anuncio, en el que el Banco de España recomienda Cafés La Estrella. También crea postales en las que advierte, en tono de humor, de posibles imitadores.

En 1910, La Estrella abre su tienda emblemática en la madrileña calle Montera. Dos décadas después, en los años 30 y durante el reinado de Alfonso XIII, la empresa es nombrada proveedora de la Casa Real. En esta década la marca tiene una notable presencia en medios publicitarios como la radio -en Radio España, por ejemplo-, a través de personajes como La Cocinera y Don Facundo, que llegan a ser interpretados incluso por bandas populares del momento en las fiestas de los pueblos. Los hitos publicitarios de la década de los 30 son el precedente del inolvidable "¡Vamos chicos al tostadero!" que pone de moda aquel grano de café animado que aparecería en la incipiente televisión de los años 60.

Los años 40 suponen la expansión comercial de la marca por todo el país, abriendo delegaciones en Cataluña (Barcelona) y Andalucía (Jerez de la Frontera).

La expansión nacional de la marca es imparable. En 1963, se inaugura la fábrica de Villaverde Alto.

En 1987 se celebra el centenario. Entre los múltiples actos y acciones que se realizan durante el año, resalta la elaboración de un libro conmemorativo ilustrado por el humorista gráfico Antonio Mingote.

En 2011, La Estrella recupera la figura del sereno como parte de una campaña publicitaria y representando una iniciativa, Movimiento 1887, que aboga por recuperar las cosas buenas del pasado, a mantener esos objetos, costumbres y oficios que no tienen edad ni fecha de caducidad porque desde su origen son auténticos, útiles y necesarios.




































 

 

Web bajo licencia Creative Commons. Se permite copiar, distribuir y comunicar públicamente la obra bajo las condiciones de Reconocimiento y Sin obras derivadas
© La historia de la publicidad contada desde un principio 2007 - Aviso Legal - Créditos