


1941 -
Lluís Bassat Coen nace en Barcelona el 6 de octubre de 1941. Es Técnico de Publicidad y Diplomado en Ciencias Sociales y Administración de Empresas. En 1975 crea, en su ciudad natal, la agencia de publicidad Bassat & Asociados.
En 1980, Ogilvy & Mather adquiere una participación de ésta y se crea así el grupo Bassat Ogilvy Iberia, del que Lluís Bassat es Presidente en España y Portugal. Desde 1987 y durante ocho años es Asesor de Publicidad, Comunicación e Imagen de la Presidencia de la Generalitat de Catalunya.
Como Presidente de Ovideo-Bassat-Sport, crea y realiza las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos Barcelona 1992. Por este trabajo es reconocido con la Medalla de Oro´92.
Sin embargo, a pesar de la importancia que Lluís Bassat tiene en el sector de la publicidad, su popularidad a pie de calle se debe a su relación con el Fútbol Club Barcelona, del cual es socio desde principios de la década de los 90, donde se presenta a las elecciones para ser Presidente. Esto ocurre en los años 2000 y 2003, pero en ambas oportunidades pierde.
En la actualidad es: Presidente del Grupo WPP Iberia (España y Portugal), Miembro del Consejo de Administración de Ogilvy Worldwide, Miembro del Patronato Español de los Colegios del Mundo Unido, Miembro del Consejo de Administración de Telefónica Publicidad e Información, Miembro del Patronato de la Fundación Internacional José Carreras para la lucha contra la leucemia, Miembro del Patronato de la Fundación Real Automóvil Club de Catalunya de Fomento y Defensa del Automovilista, Miembro del European Council de la Universidad Ben-Gurion del Negev y Vicepresidente de la Fundación Ernest Lluch.
Tiene su propia web personal.
Entrevista del 13 de agosto de 1987 (Los gurús de la publicidad. Clemente Ferrer Roselló. Edimarco, 1996):
- Yo compaginé los estudios de Económicas, que eran por la tarde, con la actividad de vendedor por la mañana; vendía televisores a domicilio, luego libros y después purificadores industriales de agua. Además, los fines de semana tocaba la guitarra y cantaba en un conjunto universitario semiprofesional. Mi primer trabajo serio fue como jefe de ventas de una firma italiana. Luego, ya de director de ventas de una importante imprenta de Barcelona, comencé a tomar contacto con
agencias de publicidad y me matriculé en unos cursos nocturnos de la Escuela de Administración de Empresas, donde me quedó muy clara mi afición por la publicidad. La primera agencia que creé
se llamó Publicidad Venditor.
-¿Bassat y Asociados aporta algo nuevo entre las agencias?
-Nos hemos hecho con un estilo diferente, lo que comporta ventajas y desventajas. Los clientes se sienten muy satisfechos por tenernos como interlocutores, pero en contra, no podemos aceptar tantos clientes como desearíamos, porque dedicamos muchas horas a la preparación de las campañas, al seguimiento, etc.
-¿Aceptarían realizar campañas opuestas a la propia forma de pensar?
-No. No habría dinero que me pagara el tener que hacer una campaña de publicidad política de alguien en quien no creyera, o de unas ideas que fueran contrarias a las mías.
-Usted, que ama tanto su profesión, ¿invita a los jóvenes a que se dediquen a la publicidad?
-Sí, pero advirtiéndoles que se lo piensen bien, porque la publicidad es una profesión maravillosa, pero muy dura. Yo trato con muchas personas que están en el mundo de las empresas o en otras
profesiones, y puedo asegurar que la nuestra es de las más exigentes. Entre otras cosas
porque trabajamos para clientes a los que facturamos mucho dinero -ellos dirán que muchísimo...- y, en consecuencia, exigen que el trabajo que reciben a cambio esté a la misma altura.












