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DÉCADA A DÉCADA
1949 - 1954
LOS PRIMEROS AÑOS
Ya en Madrid, Félix Duffo establece la empresa La Casera® en mayo de 1949, gracias a un préstamo de 300.000 pesetas del Banco Español de crédito y con el apoyo como ayudantes de Áurea Logroño y su primo Domingo Colón. La primera fábrica se situaba en el barrio de Tetuán, en la calle Cactus 8, hoy un vecindario céntrico pero que por aquel entonces estaba en las afueras de la ciudad.
Que Félix estaba destinado a crear una bebida gaseosa parece claro, pero, ¿cómo sería La Casera®? Él mismo dejó claro sus intenciones:
“Crear un refresco suave y agradable, con un sabor familiar para la mayoría de los españoles, apto para todos los públicos y que pueda ser consumido sólo o mezclado. Un producto de gran calidad, cuya relación precio-cantidad sea favorable para la economía familiar”.
Una vez establecida la fábrica, en mayo de 1950 se produce la primera botella de La Casera®. Ese mes se produjeron 1417 botellas de un litro, hechas de vidrio y con tapón mecánico de porcelana y goma. El tapón de cada botella iba cubierto por una “bolsa-caperuza” para garantizar su higiene, elemento que además servía como “prueba de compra” para participar en todo tipo de concursos de la marca.
Para dar a conocer el nuevo producto, Félix apostó por un marketing innovador para la época, como los cupones descuento o las muestras gratuitas que los repartidores de La Casera® repartían entre las familias (y que además permitían obtener otra botella más barata en la siguiente compra al no tener que pagar el casco, que les había salido gratis). También se alió con Radio Intercontinental para poner en marcha el concurso “El auto de la fortuna” (algo que hoy llamaríamos branded content)y apostó por inserciones publicitarias en periódicos, radio e incluso en los telones de los cines.
Toda estrategia rompedora para dar a conocer la nueva bebida que competía con la gran multitud de gaseosas locales sin duda contribuyó al gran éxito inicial de La Casera®. El crecimiento fue meteórico: en junio ya salían 25 000 botellas de la pequeña fábrica, y a final de año se habían vendido más de 380 000.
Para asumir este crecimiento, Félix incorpora a la empresa a dos de sus hermanos: Víctor se encargaría de la creación de aromas y jarabes, y Francisco sería el responsable de la adquisición de vidrios y maquinaria y de la distribución.
La Casera® era ya toda una realidad. Mucho más que eso: todo un éxito.
1954 - 1967
La Casera crece
la expansión por España
YEl éxito que había recabado La Casera® en su lanzamiento no se quedó ahí. A medida que iban conociendo la nueva bebida, surgían potenciales clientes en todas las regiones del país. La marca de La Casera® comenzó a estar presente en cada tienda de ultramarinos y cada bar de España. Se convirtió en la bebida favorita de las familias, que la mezclaban con vino o la bebían sola como refresco.
Sin embargo, con una red de comunicaciones pobre y aún dañada por la guerra, no era sencillo llegar a todo el país, y menos para una marca recién nacida. Por eso La Casera® apostó por aliarse con fabricantes, embotelladores y distribuidores locales para aumentar su presencia rápidamente por medio de acuerdos de fabricación, de creación de empresas conjuntas o mediante la concesión de franquicias, cediendo la explotación de la marca en un territorio. Marca que, por cierto, ya había adoptado el trazo caligráfico y el icono de la casita que conocemos hoy. Ambos elementos ven la luz en 1953, cuando se lanza la botella icónica con el tapón mecánico y el escudo.
Botella a la que, por cierto, pronto le surgiría una “hermana pequeña”, de medio litro, para que quienes comiesen solos también pudiesen disfrutar de La Casera®.
La empresa llegó a tener 53 fábricas (“a la altura de las mejores de Europa”, presumían los anuncios) dedicadas a producir y embotellar sus bebidas, prácticamente una en cada provincia, incluyendo la de Santa Isabel de Guinea (actualmente Malabo), que por aquel entonces era provincia española.
Pero no solo se establecían nuevas plantas, las ya existentes tenían que ampliarse una y otra vez para poder satisfacer la creciente demanda que llegaba de todas partes. Para ello, en época de autarquía, La Casera® debía solicitar permisos para importar maquinaria que en nuestro país nadie tenía la tecnología para fabricar.
Y este aumento de la demanda no viene solo por el triunfo de la gaseosa: en 1957 La Casera® se convierte en el concesionario español de Schweppes, la tónica líder en el mundo, lo que obliga a seguir ampliando las plantas. La alianza con Schweppes fue tan fructífera que se mantiene en la actualidad.
Pero no sería la única bebida aparte de la gaseosa que se incorporaría a La Casera®.
1967 - 1984
Más que gaseosa:
llegan los sabores
En 1967 comenzaría una etapa de innovación en La Casera®. Con la gaseosa ya posicionada como la bebida por excelencia para mezclar y refrescarse, llegaron dos nuevas variedades: los sabores de naranja y de limón, desde el principio orientados a un público más joven. Poco después, en 1971, se uniría un nuevo sabor: la cola.
Esto supuso, por primera vez en la marca, el inicio de dos líneas de comunicación publicitaria: por un lado de la gaseosa y por el otro lado la de los sabores, con anuncios más infantiles.
En 1981 continúan los lanzamientos con una gran innovación: La Casera® presenta el primer refresco de cola sin cafeína de España, toda una revolución para los padres que buscaban poder ofrecer a sus hijos este sabor “sin excitantes ni artificios, para conservar el sueño”. Este lanzamiento creó una tercera vía de publicidad para la empresa, la de La Casera® Cola, con campañas de publicidad en las que se comunicaba este beneficio.
Por esta época La Casera® también inicia un gran programa de patrocinio deportivo que llevaría a bautizar con su marca diferentes equipos de ciclismo (Bahamondes), baloncesto (CD Manresa, CB La Casera®-Lugo y el CB Hospitalet) y fútbol (AD La Casera®-Cataluña, en Figueres).
1984 - 2001
La Casera se moderniza
Con la llegada de los 80 los cambios sociales se suceden mucho más rápidamente. España adquiere más libertades y se aproxima a Europa, todo el país quiere cambiar y modernizarse. Y La Casera® no es ajena a todo ello, ya que estrena un nuevo logo diseñado por el grafista Ricardo Rousselot.
Todos estos cambios van acompañados de innovación en los envases. Llegan las latas, listas para consumirse en cualquier parte, y un nuevo modelo de botella. La tecnología avanzaba y en 1988 comienza a utilizarse plástico PET por su gran resistencia, adaptabilidad y facilidad de uso, además de su bajo coste y ligereza. Para gestionar todo esto, La Casera® se convierte en el primer productor de refrescos español que incorpora a su estructura empresarial la propia fabricación de las botellas.
Por esta época La Casera® comienza a popularizar un nombre muy nuestro para su tradicional mezcla con vino: Tinto de Verano, que junto a la Clara de Verano se convierten en una alternativa ligera a la cerveza y el vino para paliar el calor de la época estival, promocionándose en anuncios en prensa.
En televisión, las campañas de La Casera® triunfan con frases que rápidamente se incorporan a la cultura popular, como “Pa’ habernos matao”, “yo sin La Casera® no como” y sobre todo el famosísimo “Si no hay La Casera®, nos vamos”, que recibieron premios internacionales en festivales de publicidad.
Y en patrocinio deportivo, la marca está presente en el Valencia CF durante la temporada 1988/89, una de las mejores del equipo.
Los 90 vienen acompañados del lanzamiento de nuevas variedades. Se lanzan sabores como Manzana y Lima-limón, y variedades de La Casera® como Fresh. La botella de plástico estrena un nuevo diseño más redondeado.
La preocupación por hábitos saludables en esta época vuelve a poner los ojos en La Casera®, que desde sus inicios había sido uno de los primeros refrescos del mundo sin calorías. Nace uno de los conceptos más asociados con La Casera®: “el refresco mediterráneo”.
La última década del siglo también fueron años de mucha publicidad y promociones. El logo de La Casera® se exhibía enorme en las velas del equipo español de Copa América. Famosos como Julio Iglesias, Javier Sardá, Penélope Cruz, Belinda Washington y El Chapis aparecieron en anuncios de la marca durante estos años, y se llevaron a cabo concursos y promociones con las que los clientes podían ganar premios desde casa. Al ritmo de los tiempos, La Casera® estrena página web y en 1999 celebra sus 50 años con una edición especial de la icónica botella de vidrio con tapón mecánico, de la que se produjeron un millón de unidades que desaparecieron rápidamente de los puntos de venta.
2001 - 2014
La Casera crece
con ADN mediterráneo
En 2001, La Casera® pasa a formar parte de Schweppes. La vinculación con esta marca no era nueva, ya que desde 1957 había sido su concesionario en España. Esta nueva etapa en Schweppes (que más tarde se incorporaría al grupo Suntory) trae nuevas energías a la marca.
En 2007, por primera vez en varios años, se lanza un nuevo producto bajo la marca La Casera®: el primer tinto de verano listo para consumir, que poco después llegaría también a los bares. Y es que, si La Casera® desde siempre se había mezclado con vino e incluso había popularizado el nombre de TInto de Verano, ¿quién mejor para ofrecerlo ya preparado? Fue un producto que tuvo tanto éxito que una campaña publicitaria nos advertía de que “Si no hay Tinto de Verano La Casera®, no hay verano”.
En 2009 La Casera® cumple 60 años, y lo celebra con una nueva imagen más sencilla en la que se recupera el icono de la casita, que había desaparecido en los 90, y el trazado caligráfico original de su logo.
En esta vuelta a su ADN original, La Casera® se alía con dos grandes creadores españoles: Javier Fesser y Francisco Ibáñez. El primero es el director de películas como El milagro de P. Tinto o Mortadelo y Filemón; y el segundo, el dibujante creador de aquellos personajes y de la casa por excelencia del humor español: el 13 Rúe del Percebe. El talento de ambos combinado lanza una enorme campaña de La Casera®, en la que los estrambóticos inquilinos de este edificio cobran vida y nos muestran cómo cada uno de ellos disfruta de La Casera® a su manera. Al año siguiente la campaña se retoma para promocionar el Tinto de Verano con un inquilino más: el cocinero Karlos Arguiñano, que se ha mudado al edificio.
2015 - ...
La Casera
hoy y mañana
La gran acogida de Tinto de Verano La Casera® hace que la marca se posicione como la referencia de bebidas refrescantes mediterráneas y ligeras, adaptadas a los nuevos hábitos de consumo y nuevos momentos de encuentro, como el aperitivo o el tardeo. Por eso en los siguientes años se lanzan nuevas variedades del Tinto de Verano (una versión con limón, otra sin alcohol, un Distinto de Verano con vino blanco…) y más recientemente a la introducción de otras mezclas ya preparadas como el aperitivo de Sidra o de Vermut, con tan buena acogida que recibieron el Premio a la Innovación de Carrefour.
Y hablando de innovación, La Casera® también presenta su gama de refrescos ligeros. Sabores suaves y refrescantes como Hierbabuena, Limón o Manzana, sin alcohol, calorías ni azúcares. Y por supuesto, la que lo inició todo: Gaseosa.
Actualmente La Casera® es una de las 100 marcas más valiosas de España y una de las 50 marcas de gran consumo más presentes en los hogares. Se trata de un nombre conocido por prácticamente toda la población, un clásico multipremiado de la publicidad y un gran referente del estilo de vida mediterráneo. Y con solo 75 añitos. ¿Qué nos depararán los próximos 75?
