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Anuncios históricos

de los sabores de La Casera®

Los anuncios

en prensa (60-70s)

A finales de los 60, la marca La Casera® presenta sus primeras variedades: los sabores de Naranja y de Limón. Desde el principio este nuevo producto se diseñó pensando en los gustos de los niños, y son los protagonistas de las campañas junto a las madres, reforzando el posicionamiento familiar de la marca. En 1971 llegaría la Cola, que llegaría a tener su propia línea de spots.

También podemos ver cómo los lemas que ya utilizaba la “hermana mayor”, la gaseosa, se aplican al nuevo lanzamiento. Tanto el de la campaña “A mí La Casera®” como el general “Es única”, que para esta gama se transforma en “Naranja o Limón, también es única”.

La Casera®

y sus sabores de miedo (1978)

La primera campaña de televisión de los sabores de La Casera® hereda el sentido del humor de la marca madre, y tiene unos protagonistas muy inesperados: criaturas como el monstruo de Frankenstein, hombre lobo o una momia que demostraban su gusto por los refrescos de la marca, en aquel entonces conocidos como Naranjada, Limonada y Cola.

Los monstruos de los sabores protagonizaron bastantes anuncios, incluido un cumpleaños del monstruo de Frankenstein e incluso un musical al estilo de “Cabaret”.

El osito de La Casera® Cola,

la primera sin cafeína de España

En 1981 la marca La Casera® desarrolla una gran innovación: el primer refresco de cola sin cafeína de España, años antes de que las marcas estadounidenses lanzasen las suyas. Esta variedad “sin excitantes” (como se decía entonces) solucionaba una de las principales preocupaciones de padres y madres: que los niños no durmieran bien después de tomarlo.

Para promocionarlo se creó un personaje muy recordado: el osito de La Casera® Cola, un peluche que jugaba con los niños, les contaba cuentos y les acompañaba a dormir por la noche. Una mascota atractiva tanto para los niños como para sus madres, que eran en aquella época las que decidían qué se compraba para el hogar.

El refresco

secreto (1979-1985)

¿A quién no le gustaba esconderse de los adultos hablando un idioma propio? Naranjada y Limonada La Casera® se convirtieron en esos años en el refresco secreto, o más bien “il rifrisqui sicriti”, para esas veces en las que los niños quieren hacer algo sin que los adultos metan las narices. Y además, “el refresco secreto” también era el que se podía pedir con un gesto de sonrisa. Los camareros lo sabían, que es lo importante.

Corre

para darte sed (1985)

Esta serie de spots muestran a jóvenes y adultos haciendo algo que se puso muy de moda en los 80: correr por la ciudad. Una multitud sale a hacer “jogging” por la calle, pero, ¿por qué? Pues corren para tener sed... ¡porque así pueden tomar Naranjada y Limonada La Casera®!

Esta campaña tuvo incluso una versión veraniega, rodada en una playa de Valencia con decenas de figurantes, en la que todos los veraneantes comenzaban a correr cuando llegaba la camioneta con los refrescos. ¡Para tener sed, claro!

Cuando seas niño…(1986)

Limonada y Naranjada de La Casera® vuelven a dirigirse a los niños en la siguiente campaña. De hecho, todo gira en torno a una pregunta: ¿Cómo sería un mundo en el que los niños mandasen? Pues posiblemente, con muchos más refrescos.

Y es que todos podemos ser un poco más niños. El siguiente anuncio da la vuelta a la cuestión y nos presenta adultos agobiados por su vida que vuelven a ser niños al despreocuparse y jugar por un momento. Tanto, que “se ganan” una Limonada o Naranjada La Casera®.

Sueños felices (1990)

A veces las mejores ideas son las más simples: unos niños contando a cámara y entre sí lo que habían soñado esa noche. Y eso es lo que conecta con el beneficio de La Casera® Cola: como no tiene cafeína, no quita el sueño. Ni los sueños.

Este es posiblemente el primer anuncio de televisión sin guion. En aquella época se rodaba en cine formato 35 mm, por lo que cada minuto de película era muy caro. ¡Imagina la desesperación de los creativos cuando los niños se cortaron y no se atrevían a hablar ante la cámara! Por suerte, poco a poco se fueron animando y valió la pena, porque esta campaña ganó un León de Plata en el festival de Cannes, y llevó a la publicidad un formato que triunfaba en televisión con programas como “Juego de niños”.

Juega

con nosotros (1992)

Llegan los 90, las televisiones privadas, el satélite y el cable. Y nuevos formatos e incluso televisión interactiva. Aprovechando estas modas, y para darnos un respiro durante los anuncios, La Casera® Naranja y Limón (que habían recuperado sus nombres) nos propone un pequeño juego para adivinar de qué sabor son las latas ocultas en cada spot.

La familia Telerín

Limonada y La Familia Telerín fue una tira de dibujos animados de TVE que, en los años 60, había enviado cada noche a los niños a dormir. Treinta años después, la marca La Casera® recupera estos personajes, con nueva estética y en color, pero como siempre dibujados y animados uno a uno sobre acetato por los hermanos Moro.

En esta nueva encarnación, los Telerín mantienen su misión de enviar a los niños a dormir, pero también incorporan un concurso: el “Telejuego-Telerín”, que repartía premios al azar cada noche.

No tengo sueño (1995)

Un niño insomne puede ser una pesadilla para toda la familia. Con este sencillo anuncio en el que solo oímos las voces de los padres y del niño y unos ingeniosos diálogos, La Casera® Cola recuerda que esta fue la marca que inventó los refrescos sin cafeína y nos presenta la principal ventaja de no tener cafeína: que los niños no se queden insomnes por la noche.

Refréscate (1995)

A mediados de los 90, la marca La Casera® promociona sus ofertas de verano con mensajes sobre su potencial refrescante y, echándole humor, como un remedio contra la sequía que por aquel entonces nos complicaba la vida. Al fin y al cabo, si bebes refrescos La Casera®, no necesitas más.

La Casera®

tiene un sabor especial

Como estamos viendo en este repaso publicitario, la marca La Casera® tiene una gran tradición de utilizar canciones españolas para sus anuncios. En este caso, al ritmo de una versión personalizada de “Sevilla tiene un color especial” de Los del Río, La Casera® Naranja y Limón nos presentaban su nuevo diseño a mediados de los 90 y nos recordaban su poder refrescante. Por cierto, ¿sabías que la canción original la compuso César Cadaval, el miembro de Los Morancos?

Refresca

tu imaginación (1999)

Los niños vuelven a ser protagonistas de esta campaña para los refrescos de La Casera®. Y además chavales con las cosas muy claras, porque cuando se meten en líos improvisan con imaginación una excusa ante los adultos. En el colegio, en casa o durante una fiesta. ¿El lema de esta nueva etapa? ¡Toma La Casera®!

Fíjate también en dos señas de modernidad de la época: en los anuncios ya aparece la recién estrenada web de La Casera® y como promoción, regalaban consolas.

Bebés (2000)

Los bebés son los protagonistas de esta nueva campaña en la que solo necesitan una palabra: ¡mamá! para demostrar sus ganas de probar los refrescos de La Casera®, ya sea en una terraza o en un supermercado. Y si para ello tienen que cambiarse de familia… pues lo hacen.

Y por cierto, tenemos nuevo lema de los refrescos de La Casera®: “¡Muy nuestros!”

Chicos y chicas (2002)

Manteniendo el lema de la etapa anterior, los adolescentes vuelven a ser los protagonistas de los anuncios de refrescos de La Casera®. En esta ocasión ya no nos enseñan cómo librarnos de un castigo, sino los problemas de las relaciones amorosas. Y es que tanto chicos como chicas nos hacen renunciar a muchas cosas…¡incluso la ropa!