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JUANOLA
Las pastillas Juanola son inconfundibles por su forma rómbica, su peculiar color negro y su sabor único, que procede de la combinación del regaliz con el mentol y otros aceites esenciales. Las primeras pastillas son elaboradas en el año 1906 en la farmacia de Manuel Juanola Reixach, en pleno barrio barcelonés de Gracia. Manuel Juanola Reixach cursa la carrera de farmacia para continuar el negocio de la familia. Es en su propia farmacia situada en la calle Montseny esquina con Menéndez Pelayo, donde desarrolla la fórmula de las pastillas Juanola, creadas para calmar la tos. En aquella época el precio de la caja de 6 gramos era de 2,5 céntimos. En 1907 se vendieron más de 100.000 unidades, cifra que 6 años más tarde alcanzaría las 236.000 cajas. En el momento de su aparición, en 1906, las primeras pastillas se vendían a granel en un sobre de papel. A menudo, los clientes venían a buscarlas con un recipiente o un cuenco. Como muchas veces lo olvidaban, surgió la necesidad de hacer cajitas para envasar las pastillas. Manuel Juanola sabía que quien probaba sus pastillas acababa convirtiéndose en un fiel consumidor y, por ello, enviaba muestras en un sobre a quien más las podía necesitar: cantantes, dependientes, locutores... Manuel Juanola pronto consiguió que el resto de farmacias de Barcelona y de otras ciudades solicitasen vender su producto. Las pastillas Juanola se vendían prácticamente solas con el boca-oreja, y quien las probaba se aficionaba para siempre. En 1996 aparecen los nuevos caramelos balsámicos Juanola, con forma rómbica, Vitamina C y sin azúcar. Desde 1998, Juanola pertenece al grupo farmacéutico Angelini Farma Lepori. Desde ese momento, el Grupo Angelini es consciente que hay que recurrir a las nuevas herramientas de marketing. Es a partir de 1999 cuando se ve el primer spot de Juanola en televisión. También aumenta la visibilidad en las farmacias. El merchandising es fundamental. La imagen se revitaliza año tras año. El producto se diversifica con novedades como los chicles Juanola, lanzados en el 2001 y que venden 800.000 unidades el primer año. Juanola no deja de ser una marca genuina, auténtica, que se transmite espontáneamente de padres a hijos. En 2005, triunfa el rombo Juanola también en el envase. Como una evolución natural, la transformación de la cajita de pastillas Juanola se inspira en su propio contenido para crear un envase con una forma tan única como sus pastillas. Manejable, con dosificador, más resistente, higiénico y moderno, el nuevo envase tiene una personalidad fuerte como las históricas pastillas. A menudo, cuando se le pregunta a alguien qué es para él imprescindible en su bolso o bolsillo responde, que entre otras cosas, una caja de pastillas Juanola. Muchos de los seguidores de Juanola son cantantes, locutores o periodistas, personas que cuidan su voz, como Joan Manel Serrat, Nico Reig, Lloll Bertrán o Iñaki Gabilondo... pero los hay de mundos muy diferentes como Sete Gibernau. Las Pastillas Juanola aparecen de forma espontánea en programas de televisión, en artículos de prensa, en libros, como La "Sombra del Viento" de Carlos Ruiz Zafón o en películas como "Luces y Sombras" de Jaime Camino. Son un producto social y, como tal, están en la mente de todos. El popular e inconfundible sabor de las Pastillas Juanola es usado también por renombrados chefs de la cocina española en la confección de algunos postres, como en La Cocina de Aitor Elizegi en el restaurante Gaminiz, en el Parque Tecnológico Zamudio (Bizkaia). También ha formado parte de los postres del restaurante Negro de la Av. Diagonal en Barcelona. Una de las muestras del afecto que provocan las pastillas en sus consumidores son las innumerables cartas que, durante años, la familia Juanola fue guardando y contestando. Notas de agradecimiento, dudas, comentarios e incluso relatos de cómo las pastillas Juanola habían cambiado su vida. Son muchos los que agradecen a la familia Juanola la ayuda que han obtenido con las pastillas para dejar de fumar. Entre las cartas, hay anécdotas entrañables: "Al principio eres sólo una estrella Un carbón encendido brillando por despecho Una ráfaga de caramelo que mira con tristeza Y que dice responder al nombre de Juanola".
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